Rocío García López

Psicóloga sanitaria desde 2004, especializada en terapia familiar y de pareja, con sólida trayectoria en historia familiar, vínculos y apego. Formada en abordaje del trauma (EMDR e ICV), asi como en corrientes como la terapia breve estratégica, la terapia constructivista y el mindfulness.

Ver más sobre mi formación

Desde que comencé a ejercer como psicóloga sanitaria en 2004, he tenido el privilegio de acompañar a muchas personas en momentos de búsqueda, de crisis, de transformación. A lo largo de los años, mi forma de trabajar ha ido evolucionando, siempre al ritmo de lo que cada persona, cada historia y cada proceso me han enseñado. Inicié mi recorrido profesional con una base en psicología tradicional, desde la terapia cognitivo- conductual y constructivista. Sin embargo, pronto sentí que había aspectos del sufrimiento humano que para poder acompañarlos no podían abordarse solo desde lo visible o lo racional. Decidi formarme en técnicas especializadas en trauma como EMDR e ICV entre otras técnicas que te permiten centrarte en el momento presente, observar las experiencias sin juicio y desarrollar respuestas más adaptativas ante las dificultades como la formación en experta en mindfulness. 

Mi sed por seguir acompañando de forma más integra a las personas que acompañaba me llevo protundizar en otros modelos terápeuticos que permiten resolver problemas complejos de manera rápida y efectiva como la terapia breve estratégica. 

La vida, con sus matices y complejidades, me fue llevando a otros lenguajes, otras formas de escuchar, contactar y de mirar. Me adentré con gran pasión a estudiar los sistemas familiares en todas sus formas. Formarme como Terapeuta familiar y de pareja me ayudo a poder comprender a cada persona que acompaño con más profundidad. Detrás de cada síntoma laten tramas familiares. Comprender los vínculos familiares o transgeneracionales me aportó tener una comprensión más profunda porque no hay sanación profunda sin reconciliación con la trama de donde venimos. Para mí, comprender los vínculos familiares no es mirar atrás, es abrir la posibilidad de vivir con mayor libertad en el presente y autenticidad. 

A continuación, segui adentrandome cada vez más en poder tener una comprensión mas profunda, incorporando formaciones más holísticas como las constelaciones familiares e integrando nuevos enfoques, no sólo teniendo en cuenta lo cognitivo y emocional si no también lo corporal. El cuerpo guarda memorias y emociones que muchas veces la mente no puede expresar con palabras. Descubrir que escuchar a nuestro cuerpo abría una puerta hacia una comprensión más profunda me ayudo a poder realizar intervenciones más profundas y conscientes. 

Se de forma fehaciente que el apartado de mi formación no acaba aquí, cada experiencia con mis pacientes y cada nuevo aprendizaje me han revelado quién soy como profesional y han alimentado mi pasión por seguir formándome y creciendo. Todo ello me guía en mi verdadera vocación: acompañar a las personas en su viaje interior, sostenerlas en sus momentos de incertidumbre y celebrar junto a ellas cada pequeño avance hacia el bienestar y la plenitud."

  • Psicóloga sanitaria desde 2004, acompañando a personas en procesos de crisis, búsqueda y transformación. 
  • Terapeuta sistemica Familiar y de pareja. Miembro de la FEAT (Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar) y miembro de la SCTF (Sociedad Catalana de Terapia Familiar) mirada centrada en los vínculos y en la reconciliación con la propia historia.
  • Master Oficial Psicología clínica y de la Salud.
  • Experta en trauma con especialización en EMDR E ICV(Integración del ciclo vital) (EMDR, ICV). 
  • Experta en Mindfulness y gestión emocional. favoreciendo la conexión con el presente y la autorregulación emocional. 
  • Formación en Terapia Breve Estratégica, eficaz para abordar problemáticas complejas de manera ágil y profunda. 
  • Especialización en Constelaciones Familiares. Centro ECOS. Técnica terapéutica que permite ver las dinámicas inconscientes, adquiriendo una consciencia mayor de la problemática.
  • Licenciada en psicopedagogia.
  • Postgrado en terapia de grupos en Salud Mental.

Sobre mí

A lo largo de mi vida he aprendido que acompañar a otros solo es posible cuando uno mismo ha transitado el dolor. Hoy mi vocación es estar presente con humanidad y empatía en cada proceso.

 Yo también he sentido el peso de la ansiedad y el miedo, y sé lo que significa atravesar la oscuridad. Por eso acompaño a quienes buscan caminar hacia su bienestar con autenticidad y comprensión


Ver más sobre mi

Durante mi infancia y juventud, conviví con inseguridades y miedos que me hacían sentir que nunca era suficiente. Con el tiempo, esa sensación se fue haciendo más pesada y la vida comenzó a sentirse como un peso difícil de sostener. Fueron momentos esos de ansiedad, de episodios de gran dureza, de vértigo interno, los síntomas y la pérdida de visión sin razón me hicieron acudir a terapia

y empezar mi camino de mirar hacia dentro y replantearme mi camino.

 

Siempre creí que acabaría siendo veterinario, pero esas experiencias me llevaron a descubrir lo que realmente me apasiona: acompañar a las personas a transitar sus procesos vitales y caminar hacia su bienestar emocional. He estado al otro lado, y esa vivencia me permite acercarme a comprender con humanidad y empatía lo que sienten quienes acuden a mí.

 

Algo que me ha ayudado profundamente es la actitud ante la vida: no tener miedo a mirar mi propia oscuridad, a atravesar el dolor, aunque muchas veces eso genere un gran dolor. Creo sinceramente que un buen terapeuta es aquel que ha vivido sus propios desafíos y sabe lo que significa estar perdido, sentir miedo o enfrentarse a cambios difíciles.

 

A lo largo de mi vida he tenido que reconocer y trabajar muchos aspectos de mi propio sistema familiar, y esa experiencia me ha enseñado a acompañar a mis clientes con una mirada cercana, consciente y respetuosa de su proceso. Porque cada historia es única, y cada persona merece ser acompañada desde la autenticidad, la comprensión y la humanidad.

 

No acompaño solo desde desde lo que sé, sino desde lo que también he transitado. La empatía no se estudia, se encarna cuando uno se atreve a mirar su propia sombra."


¿Qué me voy a encontrar?

Entiendo la terapia es un encuentro vivo y único, donde terapeuta y paciente construyen juntos el camino.
No siempre es cómodo: se atraviesan sombras, se cuestionan certezas y se tocan heridas antiguas.

Pero también se abren ventanas, se recupera la voz y se reconecta con la vida. Trabajo desde la presencia, el respeto y el compromiso profundo con cada historia, adaptándome al ritmo y esencia de cada persona.

Saber más

A lo largo de este camino he confirmado algo que intuía desde el principio: que no existe una sola forma de hacer terapia, como no existe una sola manera de ser persona. Para mí, el proceso terapéutico no es una receta ni un método fijo, sino un encuentro vivo, donde terapeuta y paciente construyen juntos un camino que se va trazando a medida que se camina. No te voy a ofrecer sesiones en las que sientas que sólo eres tu el que hablas y seguramente no siempre va a ser cómodo; a veces se atraviesan zonas de sombra, se tocan heridas antiguas, se cuestionan viejas certezas. Pero también se abren ventanas, se recupera la voz, se reconecta con la vida. 

Mi forma de estar en sesión nace del respeto, de la presencia y del compromiso profundo con cada historia. Creo en una psicoterapia que se adapta al ritmo y a la esencia de cada persona, y no al revés. Trabajo con pasión y vocación, y sigo formándome, observando, afinando la escucha. Porque para mi, acompañar a alguien en su camino no es solo una profesión: es un acto de confianza, un vínculo y una oportunidad de crecimiento mutuo.

AGRADECIMIENTOS...

Y no querría cerrar este espacio sin dedicar unas palabras a quienes, sin saberlo, han sido mis grandes maestros: las personas que he podido acompañar y se han permitido mirarte con respeto, reconocer sus heridas y descubrir nuevas formas de vivir. Cada historia compartida, cada paso dado, cada silencio, cada resistencia y cada hallazgo me han enseñado más de lo que cualquier formación podría ofrecer. 

Gracias por vuestra confianza, por vuestra valentía, por las preguntas profundas que abrís y por las respuestas que juntos vamos encontrando.
Gracia por mostrarme, una y otra vez, que el acompañamiento terapéutico no es un camino unidireccional, sino un espacio vivo de aprendizaje compartido.

Gracias porque vuestra experiencia me ha moldeado como terapeuta y como persona, y os llevo presentes en cada paso de mi práctica